Tacones, joyería, vestidos, faldas y tank tops en el departamento de hombres, muchas mujeres hoy en día ya utilizan ropa masculina en sus prendas diarias, pero para el otro sexo, el estilo andrógino que pocos se atreven a usar.

Recientemente, llegó a México la proyección del documental David Bowie is, en donde se aprecia el rotundo éxito de una exposición recopiladora en el Museo Victoria y Alberto (V&A) en Londres, la cual lleva al público a un viaje a través de la extraordinaria carrera y trayectoria del artista, cuyo mayor legado ha sido el de imponer una imagen única, rompiendo los estatutos, principalmente, de la definición de géneros con su imagen andrógina.

david bowie

Al igual que Bowie, muchas personalidades del espectáculo y la moda han influenciado para una adopción más orgánica del estilo andrógino en nuestra sociedad, las pasarelas de Alexander Wang (y él mismo) destacan por diseños masculinos para mujeres, y si nos vamos al pasado, la revolucionaria Coco Chanel quien impuso las siluetas sueltas y relajadas dejando atrás los corsés y el estilo victoriano de la época, así como Yves Saint Laurent que diseñó el primer esmoquin femenino.

Pero para el género masculino la historia es completamente diferente, la transición hacia el uso de colores o prendas femeninas ha sido más lento y difícil, hasta la fecha, en algunos lugares muchos hombres siguen siendo objeto de burlas y críticas por vestir en tonos rosas o lilas, pantalones cortos, joyería o productos de belleza como cremas antiarrugas, tintes para el cabello, maquillaje, etc.

Muchas figuras masculinas se han impuesto a la imagen tradicional de hombre, en lo personal, en el escenario o frente a las cámaras, siempre recordaremos a Tim Curry y su interpretación en The Rocky Horror Picture Show como el Dr. Frank-N-Furter, Prince con su estilo afeminado, sensual y enigmático o Jared Leto con su cabellera larga en ‘ombre’ que muchas mujeres envidian; los modelos Jack Paulo, Bradley Soileau, Willy Cartier, Pat Dudek, Andrej Pejic, etc., quienes a pesar de su delicadeza son considerados sexys por el público femenino. Todos ellos van más allá de la etiqueta homosexual o transexual, imponen un estilo de vida, de vestir y ser como eres, sin importar las preferencias sexuales, rompen los cánones, llevando a replantear los estatutos de lo que “deben” usar los hombres y las mujeres, respondiendo: “lo que me guste”. Como el comediante Eddie Izzard, famoso por interpretar papeles andróginos y transexuales, dijo “Si tuviera que describir como me siento en mi cabeza, diría que soy totalmente un hombre más…mitad mujer”.

The Rocky Horror Picture Show

Año con año, las críticas hacia las pasarelas de la semana de la moda de hombres son dirigidas hacia el señalamiento de que las prendas son ‘muy femeninas’ y que sería ridículo que el público masculino, como los diseños de Rick Owens (que además causaron gran revuelo por mostrar los genitales de los modelos), túnicas, faldas y playeras largas; Saint Laurent con Hedi Slimane destacó por las silueta ultra-delgadas, pantalones entallados de cuero hasta la cintura, camisas (blusas) de seda, abrigos rosa fucsia, zapatos con tacón de 8 cm y cremalleras decorativas. Sin duda, todo esto define de otra manera lo que ellos pueden usar, hay para todos los gustos, anatomías y preferencias.

Rick Owens 2015

En las grandes urbes como Nueva York, París, Japón, Londres e incluso la Ciudad de México, se puede apreciar una mayor variedad y libertad en la manera de vestir, tal vez algún día, será lo más normal, en una ciudad como Morelia, ver a hombres (gays y heterosexuales) en zapatos con tacón, en faldas o vestidos, como lo es ya ver a mujeres con pantalones de hombre y cabello corto, sin juicio ni límite por el género, cada quien definiéndose por lo que le gusta usar, por su personalidad pura.

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