Pan de Muerto, una fórmula mágica

Cada que las vísperas de octubre y los inicios de noviembre arriban al calendario mexicano, un contexto rico en tradición culinaria también se hace presente. Esta época marca la celebración del día de muertos, evento que se ha materializado de distintas maneras más allá de una festividad de carácter intangible.

Entre las representaciones de esta festividad, es imposible dejar de mencionar las famosas calaveritas, los altares pero en esta ocasión, haremos hincapié en uno de los más grandes artes culinarios de otoño: el pan de muerto.

Existen diversos estilos: azucarados, tradicionales, azucarado de la Mixteca y hasta con ajonjolí pero por ahora, nos trasladaremos hasta el municipio de Tuxpan Michoacán para enfocarnos en un método sumamente especial.

Harina, huevo, limón y un horno, elementos clave

Las figuras de monitos adornadas con una pasta especial y azúcar, son una de las múltiples transformaciones de esta obra comestible. Desde la Panadería González, hemos obtenido quizá, la fórmula más simple pero más mágica de cómo realizar este producto.

No hace falta más que harina de trigo, azúcar, huevo, limón y un horno construido a base de tabique rojo y tierra refractaria para llevar a cabo este trabajo. Su procedimiento comienza desde las dos de la mañana cuando las máquinas para amasar trabajan sin fin hasta dejar la pasta preparada.

Posteriormente, un experto del rodillo continúa con la manufactura para detallar el cuerpo de la figura que debe portar una perfección en su forma física.

Pan de Muerto 2

Después, llega el turno al horno de tabique que en esta panadería, cuenta con más de 40 años de vida. El gigante de fuego es alimentado por leña de encino, especial para la elaboración de este alimento básico ya que ayuda a la conservación de las brasas.

En cuanto a la temperatura del horno, oscila entre los 200 y 300 grados centígrados, lo suficiente para que en ocho minutos, en pan quede en su punto.

Pan de Muerto 3

Inmediatamente después de salir del horno, las figuras pasan por un último toque: la pasta maestra. Esta mezcla es básica y consiste en mezclar huevo con limón hasta generar un color blanquizco. Finalmente y para darle la última pincelada, la pasta se esparce con una brocha hasta cubrir la parte superior y se agrega azúcar espolvoreada en color rosa.

Pan de Muerto 4

Por la época, este estilo de pan es el más vendido en este municipio de la zona oriente del Estado. Su producción diaria va de entre los 150 y 200 panes, el costo es de entre $3 y $3.50 y su propietario Carlos González, es el responsable de llevar a la mesa esta degustación típica del día de muertos.

Pan de Muerto 1

Fotografías: Néstor Ortiz/Satélite Media

Comentarios

comentarios