Para Mauricio Bares (Ciudad de México, 1963), escritor y director de Nitro/Press, una antología literaria permite realizar la labor clásica de una editorial y ofrecer un panorama de lo que se está escribiendo en la actualidad en todo el país. Por ello, desde el 2011, con su editorial ha venido realizando una serie de antologías anuales tituladas Lados B, en las que destacan “las obras de numerosos escritores que no se encuentran cercanos a los distintos círculos de poder literario”.

Generadas a partir del encuentro de escritores, Tiempo de literatura, que se realiza desde el 2008 en Mexicali (Baja California), Mauricio Bares resalta el hecho de que el principal detonante para el desarrollo del proyecto de las antologías fue “el deterioro que existe actualmente en el oficio editorial, ya que aquellas grandes editoriales que formaron generaciones de lectores, pero sobre todo, de escritores, fueron absorbidas por consorcios de medios y abandonaron su sentido clásico de empresa cultural, para convertirse en fábricas de libros”.

Entre 2011 y 2014, Lados B ha reunido a 38 autores (10 escritores y 10 autoras por año aproximadamente). La mayoría son autores del norte del país, ya que desde hace años comenzó una simbiosis entre la editorial y varios artistas norteños, comenzando con Tijuana, y que ahora incluye a Mexicali, Sonora, Nuevo León, Durango. Y hacia el sur, de la Ciudad de México, Michoacán, y Puebla. Y en menor número Tlaxcala, Veracruz, Coahuila, Guerrero.

De acuerdo con el propio Bares, también autor de libros como Ya no quiero ser mexicano o Posthumano, La vida después del hombre, el proceso de selección de los autores “tiene mucho de aleatorio, pero también algo de natural”. En el primer caso va conociendo los escritos de autores en encuentros literarios que se realizan por todo el país o cuando imparte su taller de creación literaria en diferentes ciudades. En el segundo, es “natural” que los autores que se sienten afines a la línea de la editorial, se acerquen a él y le propongan su trabajo.

“En este renglón caben las recomendaciones de autores/amigos cercanos, principalmente de Elma Correa, escritora y promotora cultural, quien está muy al tanto de lo que se escribe en el país, pues organiza el encuentro Tiempo de Literatura en Mexicali. Entre ellos están Rafa Saavedra, Hilario Peña, Fernanda Melchor, Samantha Luna, Alberto Chimal, Eusebio Ruvalcaba, Raquel Castro, Pepe Rojo, Daniel Espartaco, Magali Tercero, Arturo J. Flores, Tania Plata, por mencionar solo algunos”, comenta.

Mauricio Bares cortesía editorial Nitro Press

Mauricio Bares, director de Nitro/Press

—¿Qué aportación le hace Lados B a la literatura mexicana?

Quizá que reestablece el puente comunicativo natural entre escritor y lector. Un autor desea que su obra trascienda su tiempo y su espacio, pero para lograrlo tiene que establecer contacto con su sociedad inmediata, tratar temas y preocupaciones comunes. Ese es el puente que las editoriales comerciales han roto al optar por las ventas, las modas y sus absurdos principios de publicación (el autor debe ser mediático, la ópera prima debe ser una novela, no se publican libros de cuentos, etc.).

—¿Qué hace de Lados B una publicación tan interesante que no tienen otras donde se reúnen cierto tipo de autores regionales o consagrados?

Yo creo que todo autor debe tener una voz propia, no reproducir cánones. Debe ser valiente para tratar al tú por tú el tema que elija. Debe arriesgarse a encontrar formas propias acordes con sus temas. ¿A quién le interesa un autor que escriba como Rulfo o que siga un patrón ya conocido?

—Ante un panorama tan escaso de lectores, ¿cómo has sorteado la distribución de las antologías tratándose de una editorial independiente?

Tenemos un distribuidor a nivel nacional, lo que nos da un escaparate muy amplio en librerías como Educal. También vendemos mucho “en directo”, en ferias del libro, presentaciones, encuentros. E impulsamos lo más posible la venta por internet, a través de nuestra página y las redes sociales.

—¿Qué autores te han sorprendido sobremanera en cuanto a formas y estilos en su producción literaria?

Como editor es difícil destacar a uno o dos autores; desde luego están aquellos que ya tienen un libro individual con nosotros. Pero me gustaría señalar dos casos que merecen atención. Uno es el trabajo de una nueva generación de escritoras que desde mi punto de vista se distingue de generaciones anteriores: Sylvia Aguilar Zéleny, Tania Plata, Sylvia Arvizu, Cristina Rascón Castro tienen títulos individuales en Nitro/Press, pero hay muchas más que hemos publicado en Lados B, con mayor o menor experiencia. Y otro es la gran cantidad de buenos escritores en el estado de Sonora; a simple vista, no hay un motivo para que allí abunden, a no ser por el encuentro de escritores Horas de Junio, cuyas dimensiones y trayectoria, es lo único que distingue a Sonora de otros estados.

—¿Qué importancia tiene aún el editor en esta época en la que las herramientas tecnológicas permiten al autor hacer autopublicaciones sin pasar por ese filtro de la edición?

La labor del editor es insustituible, porque debe ser un buen lector, debe tener algo de crítico, de tallerista, de escritor y de amigo. Lo cierto es que también hay matices, porque puede ocurrir todo lo contrario, tener un mal editor, así como un autor que trate de cubrir las labores de un editor mediante el tallereo o las opiniones de gente cercana. Y finalmente hacer distinciones en el término “autopublicación”, porque no es lo mismo autopublicar un libro que subir un texto a un blog. En este último caso, lo que un autor busca, precisamente, es opiniones que le ayuden a mejorar el texto.

—¿Cómo ha respondido el público lector ante estas antologías?

Nosotros distinguimos dos tipos de lectores: los tradicionales, que siguen creyendo que las transnacionales, las cadenas de librerías y los suplementos culturales ofrecen una muestra representativa de la literatura nacional; y los más aventurados, que se dan cuenta que hay otros autores y otras editoriales. A estos últimos, Lados B les resultan muy atractivos como una especie de catálogo que ninguna otra antología ofrece.

—¿Lados B sirve también como herramienta didáctica para el entendimiento y apertura de un panorama literario distinto al que acarrea la tradición?

Definitivamente. Por poner sólo un ejemplo, los Lados B son muy buscados cada año en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara (FIL) por consultores académicos de Estados Unidos, quienes los recomiendan a escuelas y bibliotecas.


Fotos: Manuel Noctis y cortesía Nitro/Press

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