Julio Ortiz se colgó la plata en los 1500 metros planos

Julio Ortiz, hace algunos meses, algunas semanas, algunos días, era un completo desconocido para la comunidad michoacana pero hoy, hoy, se ha ganado los corazones de decenas, de cientos, de miles amantes al atletismo que han presenciado su ingreso al podio en el segundo lugar en la prueba de 1500 metros planos Sub-20 en el Campeonato Centroamericano y del Caribe de Atletismo Sub-18 y Sub-20.

Originario de Morelia, con un semblante lleno de confianza y juventud, Julio arribó horas antes al Complejo Deportivo Bicentenario para el día esperado, el día de la gran competencia juvenil, el día en que podía hacer historia en su propia casa.

Julio Ortiz tomó el camino anexo hacia la pista olímpica para realizar ejercicios de estiramiento y calentemiento en el césped artificial. Miró al cielo. Escuchó a su entrenador los últimos consejos antes de competir contra los grandes, contra aquellos que han demostrado en los últimos años y en las competencias gigantes que son titanes.

El moreliano logró soportar la presión de su pueblo aclamándole desde el graderío, se puso los spikes, se colocó en su marca y salió a gran velocidad por el carril número 1.

Los primeros 500 metros fueron de análisis, de estudio, de adaptación hacia los movimientos y acciones de sus rivales, después vinieron los 800, 900, 1200, 1300, 1400 y llegando a los últimos 100 se desprendió de sus marcadores más próximos para cerrar junto con su compatriota José María Martínez. Juntos le dieron oro y plata a México. El bronce se lo adjudicó Andrés Arroyo de Puerto Rico.

Al término de la competencia pudimos robarle unas palabras al moreliano Julio Ortiz. El atleta destacó la dificultad de competir ante el gran nivel de los jamaiquinos y trinitarios pero siempre en su cabeza se mantuvo la mentalidad ganadora: “Estuvo difícil, no nos confiamos y pudimos sacar una medalla”.

La presión no existe cuando la soportan los gigantes y así Julio Ortiz pudo con el gesto de estar en casa propia: “Emoción y nerviosismo, se siente una presión y la supimos manejar”:

La presea dorada la ha dedicado a sus más cercanos y su futuro aún es incierto: “A mi entrenador  Sergio Rodríguez Díaz, a mis papás, a mis compañeros de entrenamiento. No sabemos si ir a nacional de primera fuerza o tomar un descanso para comenzar la pretemporada”.


Fotografía: Ismael Arroyo para Satélite Media

Comentarios

comentarios