Las primeras apariciones del relato de terror manifestaron una relación intrínseca con el denominado relato fantástico, en los que se podían encontrar distintos ambientes y pasajes oscuros inspirados principalmente en la Edad Media, y como consecuente la época Victoriana. Característicos son los acontecimientos donde los muertos despiertan de sus tumbas, las tentaciones del diablo se hacen presentes, las brujas son recurrentes en las torturas de la Santa Inquisición, creaciones infrahumanas, hombres lobo y vampiros chupa sangre que asechaban poblaciones, y un sinfín de temas que circulaban primeramente entre las poblaciones de una manera oral.

Es a partir de la revolución científica, producida durante el Siglo XVIII, que este tipo de relatos comienzan a centrarse en vertientes desconocidas de la recién descubierta física moderna: La tecnología, sus posibles alcances y la incertidumbre que estos avances generan son la fuente de inspiración en esta época, sin embargo, el Siglo XIX, representa el período más prolífico en lo que se refiere a obras breves fantástica y de terror, con distintos exponentes como los extraordinarios casos de Edgar Allan Poe y Howard P. Lovecraft, verdaderos maestros del terror y el horror, respectivamente.

Sin que su principal obra, Frankenstein (1818) –la que la catapultara a obtener un espacio dentro de las letras universales-, sea aún considerada como parte del género de terror como tal, sin duda alguna Mary Shelley vino a representar y posicionarse como la primera mujer que incursionara en los márgenes del género del terror, con lo que iba a inaugurar posteriormente todo un género: el de la ciencia ficción, generando así una gran tradición de mujeres inmiscuidas en la literatura con obras terroríficas que incluso han llegado a ser grandes éxitos de ventas y en la propia pantalla grande.

Casos tan sonados en la actualidad como los de Anne Rice, autora de la novela Entrevista con el vampiro o de Stephenie Meyer, autora de la saga Crepúsculo (la serie de los llamados “vampiros modernos”), serán quizá los de mayor audiencia y popularidad en la actualidad, pero a la par existen otras escritoras que con menor parafernalia y mercadotecnia han venido desempeñando un papel importante dentro de este género considerado de terror, lo cual veremos en los siguientes ejemplos.

Mary Shelley

Mary Wollstonecraft Godwin, la figura importante de las mujeres dentro del género del terror nació en Londres un 30 de agosto de 1797, hija del filósofo político William Godwin y de la filósofa feminista Mary Wollstonecraft; en vida también editó y promocionó las obras de su esposo, el poeta romántico y filósofo Percy Bysshe Shelley, de quien adoptó su apellido.

En 1814, cuando apenas cumplía los dieciséis años de edad, Mary abandonó su hogar y su país para huir con el mismo Percy Shelley, con quien había iniciado una relación a pesar de estar casado. La pareja viajó a Francia y a Suiza en distintas épocas, su padre, como sabía que ella estaba perdidamente enamorada de Shelley desde la primera vez que lo vio, no opuso resistencia en que corriera tras él, caso contrario al de la esposa del poeta, quien humillada, ofendida y embaraza, siguió a la feliz pareja hasta La Spezia, localidad de la costa italiana en que se establecieron después de tanto deambular.

Considerada por la crítica como la creadora del libro que inauguró la ciencia ficción y que aún hoy se erige como uno de los grandes relatos de horror de todos los tiempos; en 1818 publicó la primera y más importante de sus obras, la novela Frankenstein, de la cual se comenta escribió la historia de Victor Frankenstein por una apuesta que realizó la noche del 16 de junio de 1816 con el también afamado poeta Lord Byron, tal y como narra ella misma en el prólogo de la edición de Frankenstein de 1831.

De acuerdo a la Enciclopedia de la Ciencia Ficción que escribiera Jhon Clute, Shelley se reunió con Byron y otros esa noche en una villa en los alrededores de Ginebra, “encerrados en la casa por una tormenta, se leyeron cuentos de terror para entretenerse. Mary imaginó entonces a Frankestein inspirada en una pesadilla que tuvo a los dieciocho años de edad”.

Esta obra que sin duda es un logro más que notable para una autora de sólo 20 años, se convirtió de inmediato en un éxito para la crítica y público, pues incluso esta historia de Frankenstein, estudiante de lo oculto y de su criatura subhumana creada a partir de cadáveres humanos, se ha llevado al teatro y al cine en varias ocasiones con similar éxito a la obra escrita.

Anne Rice

Quizá de las contemporáneas una de las más conocidas, el primer gran éxito de esta escritora estadunidense sin duda es Entrevista con el vampiro, dada a conocer principalmente por el film del mismo nombre que la catapultó en la pantalla grande, siendo además todo un éxito en ventas por la renovada y pulcra apariencia de sus personajes, en donde aparece ya el vampiro Lestat (Lestat el vampiro), personaje que continuaría la secuela en La reina de los condenados, también llevada al cine pero sin el éxito que se esperaba, todas estas dentro de sus Crónicas Vampíricas.

Howard Allen O’Brien, mejor conocida por su nombre artístico de Anne Rice, nació en Nueva Orleans el 4 de octubre de 1941. Desde sus inicios su literatura se enfocó principalmente por los géneros del gótico y el terror, los cuales se traspolaron a través de los años hacia la muerte y la condición humana, lo cual provocó en el público el consumo masivo de sus libros, llegando a vender hasta cerca de 100 millones de ejemplares, convirtiéndose así en una de las escritoras de best sellers más leídas a nivel mundial.

Desde pequeña se cambió el nombre a Anne, posteriormente, cuando se casó en 1961 con el difunto poeta y pintor Stan Rice, con quien tuvo dos hijos: una niña, Michelle en 1966 –que murió de leucemia a los 5 años de edad- y el hoy conocido escritor Christopher Rice (que nació en 1978).

Su primer libro, Interview with the vampire, traducido al español como Entrevista con el vampiro, fue escrito en 1973 y publicado hasta 1976, le continuaron La noche de todos los Santos (1979), Cry to Heaven (1982), Lestat el vampiro (1985), ese  mismo año publica Hacia el Edén bajo el seudónimo de Anne Rampling, lo mismo que haría con su obra Belinda de 1986; de 1983 a 1985, consecutivamente, publicó las obras El rapto de la Bella Durmiente, El castigo de la Bella Durmiente y La liberación de la Bella Durmiente, escritos bajo su otro seudónimo de A. N. Roquelaure por la simple razón de que se trataba de obras específicas para públicos adultos, donde dejaba ver un desbordamiento erótico-sexual que no pretendía fuera del conocimiento de todos su autoría.

En diciembre de 1998 se le diagnosticó Diabetes Mellitus entrando en un coma diabético, desde que empezó a seguir un tratamiento con insulina ha sido una activista para que la concientización de la diabetes. En la actualidad Anne Rice se dedica a escribir obras sobre la vida de Jesucristo, después de haber estado en una situación ateísta, ahora se volcó hacia el cristianismo, quizá mucho debido e influenciado a sus múltiples problemáticas físicas y la posterior pérdida de su marido en el año 2002.

Poppy Z. Brite

Desde su primera publicación con 18 años, Poppy Z. Brite se ha convertido en una de las revelaciones del terror moderno. También conocida como Melissa Ann Brite y actualmente utilizando el nombre de Billy Martin, ha sido ganadora del premio Icarus a la autora revelación y varias veces nominada a los prestigiosos premios Bram Stoker y Mundial de Fantasía.

Nacida el 25 de mayo de 1967 en Nueva Orleáns, Luisiana, al inicio de su carrera escribía principalmente novelas y relatos góticos y ficción de horror. Entre sus novelas escritas destacan Lost Souls (1992), que en algunos países fue traducida como La Música de los Vampiros y en otros como El Alma del Vampiro; Drawing Blood (1993), traducida como La llamada de la sangre; y Exquisite Corpse (1996), conocida como El arte más íntimo.

También escribió relatos cortos para colecciones de ficción como Wormwood, también conocido como Swamp Foetus en 1993; Are You Loathsome Tonight?, también publicado como Self-Made Man en 1998; Wrong Things (2001) en colaboración con Caitlin R. Kiernan; y The Devil You Know en el 2003. Dentro de las rarezas que se encuentran en su obra está la biografía no autorizada de Courtney Love, publicada en 1996, de la que Brite afirma fue escrita a sugerencia y con la cooperación de la propia cantante.

El 9 de junio del 2010 Brite anunció oficialmente que se retiraba del mundo literario en un mensaje titulado I’m Basically Retired (For Now), en el cual afirma haber perdido por completo la habilidad para interactuar con su obra y explica que asuntos personales eran en parte la causa. Aunado a ello mencionó que había dejado de tener relación con sus personajes literarios y que no sentía la necesidad de escribir nuevas publicaciones. Desde ese mismo año Brite ha comenzado un tratamiento médico de reasignación de sexo, adoptando el nombre masculino de Billy Martin.

Stephenie Meyer

Indiscutidamente la escritora de mayor flujo en la actualidad por su Saga de Crepúsculo, Stephenie Morgan, quien naciera el 24 de diciembre de 1973 en Hartford, Connecticut, Estados Unidos, es una escritora y productora estadunidense que bien puede ser odiada y querida por igual debido a esa “tergiversación” –como le han designado los críticos- del clásico vampiro y hombre lobo que ella emplea en sus obras.

Esta exitosa Saga Crepúsculo comprende las novelas Crepúsculo publicada en el 2005, Luna nueva en el 2006, Eclipse del 2007 y Amanecer del 2008, las cuales han ganado reconocimiento en todo el mundo y han vendido más de 100 millones de copias, con traducciones a 37 diferentes idiomas.

Meyer fue la autora más vendida de 2008 y 2009 en los Estados Unidos, habiendo vendido más de 29 millones de libros en 2008, y 26.5 millones de libros en 2009. Su novela Crepúsculo fue el Best Seller de 2008 en las librerías de Estados Unidos, en recientes fechas ha mencionado que tiene planes para al menos un libro más del mismo tipo, que se titularía Sol de medianoche; aunado a estas también publicó las novelas La segunda vida de Bree Tanner y La Huésped.


Imagen tomada de Internet.

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