Al escuchar “un arma mortal” ¿habrías pensado en un calcetín y un candado?; las prisiones son verdaderas dimensiones alternas funcionando con sus propias leyes y, a pesar de que la vida de sus habitantes contenida en estos muros nos pueda parecer alejada de la realidad, en ocasiones se pueden encontrar estos centros dentro de nuestros complejos urbanos. Claro ejemplo de cómo la adaptabilidad humana, bajo ciertas condiciones, puede desarrollar desde sociedades que nos parecerían fuera de lo común, con esquemas jerárquicos singulares y brutales reglas, hasta la concepción de peculiares herramientas de protección hechas a partir del mas común de los objetos, como un lápiz o un cepillo de dientes.

Big Herc, un ex convicto y últimamente estrella de YouTube, dedica su canal a contarnos sus experiencias y hasta filosofías obtenidas por haber pasado bastante tiempo en prisión. En esta ocasión, nos muestra el producto de la necesidad de protegerse en el artificial, pero real y muy hostil ambiente de las prisiones norteamericanas.

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