En las décadas de los 70, 80 y principios de los noventa el nombre de Derek Jarman figuró como protagonista de la contracultura inglesa. Su trabajo audiovisual se caracterizó por ser una representación feroz de la sensibilidad gay, que en su momento fue también un acto de protesta contra el sistema político de su país.

Su cine hizo enojar incluso a sus propios colegas. Jubilee, película que se considera como la bandera punk por excelencia, fue desacreditada por la diseñadora Vivienne Westwood, una de las precursoras del movimiento que incluso plasmó en la famosa playera “Open T-Shirt to Derek Jarman” su descontento con el filme, una acción Meta Punk insuperable.

Al no bastarle con plasmar sus ideas en videos musicales, cortometrajes, películas y pinturas Jarman escribió varios libros. Entre ellos estuvo At your own risk, probablemente una de las declaraciones más furiosas que se hayan escrito contra la homofobia.

El libro es una especie de autobiografía en la que Jarman nos relata su experiencia como homosexual desde la infancia hasta su etapa adulta en la que contrajo VIH. A pesar de que en el texto abundan experiencias dolorosas e injustas nunca se siente un tono lastimero o de victimización, al contrario Jarman mantiene una actitud desafiante que busca denunciar a las instituciones políticas, religiosas y sociales que fomentan el miedo a la sexualidad.

Hace poco leí que Alfonso Herrera declaró que se sentía feliz de participar en la serie Sense8 porque su representación de personajes homosexuales se alejaba del estereotipo del “gay atormentado”. Nada podría estar más lejos de la realidad.

Los personajes de Sense8 se la pasan huyendo, buscando la aceptación de la sociedad y sufriendo por no cumplir con sus normas. Sus momentos felices son fantasías melodramáticas que ilusionan y conmocionan a los espectadores pero que se niegan a lidiar directamente con los problemas que implican la homofobia y la violencia hacia lo diferente.

Derek Jarman por el contrario ni en su momento más oscuro se dejó victimizar. Cuando descubrió que era VIH positivo se propuso un objetivo: “Revelaría mi secreto y sobreviviría a Margaret Thatcher, lo logré y ahora tengo mi vista en el nuevo milenio y un mundo donde todos seamos iguales ante la ley”.

Esta clase de pensamiento, lleno de fuerza, furia pero también mucha humanidad es el que caracteriza el trabajo de Jarman pero sobre todo al libro de At your own risk. Jarman escribió este texto dos años antes de morir, tiempo en el que como una muy mala broma cósmica, la enfermedad terminaría por arrebatarle la vista.

Ni si quiera esto detuvo su poder creativo pues  alcanzó a realizar Blue, última obra en su filmografía en la que con un fondo color azul varios actores y actrices (entre ellos Tilda Swinton) reflexionan sobre la vida, la muerte, el arte y la sexualidad.

Esta actitud desafiante de Derek Jarman es la que realmente nos habla de un personaje que se aleja del “estereotipo del gay atormentado”y uno que vivió décadas antes de que apareciera Sense8.

At your own risk mas que un grito de ayuda es un ataque radical contra la discriminación y a su vez una celebración de la identidad gay, pues además de mostrarse a favor de cuestiones como la legalización del matrimonio gay, Derek resalta la importancia de actividades como el cruising, que incluso hoy en día y por parte de la misma comunidad siguen siendo vistas con rechazo y miedo.

En algunos momentos puede llegar a ser incluso demasiado radical, pues Jarman se atreve a señalar que los heterosexuales “no tienen nada contra que protestar” y en un país como México donde la desigualdad social y la violencia no tienen limites parecería inconsciente compartir esta clase de pensamiento.

No obstante esto no resta importancia al mensaje de Derek. At your own risk me parece un fantástico libro para recomendar a cualquier persona que este lidiando con aceptar su orientación en una sociedad represiva, pero sobre todo a los heterosexuales que discriminan para ayudarles a entender que “la sexualidad es tan vasta como el mar” y que su “moralidad no es ley”.

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