La reciente edición de la Copa Mundial de la FIFA de Brasil 2014 nos presentará en las Semifinales dos encuentros con sed de revancha. Por una parte el Alemania vs Brasil y por otra el Argentina vs Holanda que se dio también en el Mundial de Argentina 1978, donde el equipo anfitrión se consagró ante su hinchada en el Estadio Monumental.

Aquella noche del 25 de junio en Buenos Aires el fútbol nos entregaría el primer campeonato mundial para los argentinos y uno de los momentos más simbólicos en la historia de los mundiales: El Abrazo del Alma.

La historia de Víctor Dell’Aquila y su Abrazo del Alma

Desde su infancia, Víctor Nicolás Dell’Aquila fue un hincha argentino como millones. Fiel “Bostero” y apasionado por ese deporte que mueve a multitudes, a los 12 años sufrió la amputación de sus dos brazos por un accidente en el que pudo morir electrocutado. Cuando asistió a los servicios médicos de la ciudad cuestionó al médico el hecho de que lo dejara con vida y justo ahí, el doctor en turno le dio su más grande motivación que hasta ahora sigue vigente.

“Yo le dije al médico: ‘¿para qué me dejás vivir?’, y el médico me respondió ‘nene, vos le tenés que devolver la vida a tu vieja’… Esa fue mi mejor ayuda psicológica”

Después de evadir a la muerte, Dell’Aquila logró ingresar al territorio de su más grande rival fuera de las canchas: La Monumental, casa de River Plate, del odiado a muerte por Boca y ahí, justo a finales de junio del 78 presenció la Gran Final entre Argentina y Holanda pero no sólo fue partícipe en las gradas, también en la cancha.

Cuando el arbitro por fin pitó el final del encuentro Víctor ingresó corriendo como gacela al campo albiceleste estallando en júbilo, se dirigió a la meta argentina y vio caer a Fillol y a Tarantini, abrazándose cerca del punto penal y ahí, en ese momento Dell’Aquila protagonizó el abrazo del alma, el más significativo en la historia, ese que se da en pocas ocasiones y que se disfruta como nunca.

Las intenciones de Víctor fueron claras: “Compartir un momento histórico”.

“Terminó el partido y salí corriendo a buscar a Tarantini. Cuando lo encuentro lo veo cerca de Fillol, los vi a los dos abrazados y compartí ese momento histórico. Nos abrazamos los tres”

Antes de arrancar el mundial, Coca-Cola lanzó un promocional haciendo alusión a este momento y reunió a las tres grandes figuras de 1978 para revivir aquel abrazo.

Abrazo del Alma

Ahora en Brasil 2014 mucho nos espera por conocer y este antecedente queda para la memoria de miles de hinchas que alguna vez vivieron el Argentina contra Holanda.


Fotografía: Getty

 

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